martes, 10 de noviembre de 2009

El monstruo se llama ambición

II

Aún no me atrevo a escribir su verdadero nombre. Lo llamaré Ambición porque, como de manera premonitoria escribió Gracián, el manjar del que se alimenta la ambición es "el estrépito de la fama ajena" y eso precisamente, el estrépito, lo que provoca en nuestro personaje los mismos efectos que una borrachera. Cinismo es su apellido; y Tiranía, su nick. El poder le emborracha y la borrachera (la curda, etc.) es su estado ideal.

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